Informe OBS: Más de 23.000 trabajadores del sector aeronáutico se suman al ERTE derivado del Covid-19

 

  • España es el tercer país de Europa en volumen de tráfico aéreo, por detrás de Reino Unido y Alemania, aportando a Europa un 11% del total de los pasajeros y el 10% de las operaciones de aeronaves.
  • Los aeropuertos españoles tuvieron más de 270 millones de pasajeros en 2019.
  • En 2019 el sector turístico ingresó 4.503,3 millones de euros, de los cuales 2901,1 millones corresponden al negocio aeronáutico.

 

La movilidad humana a través del transporte aéreo ha sufrido grandes transformaciones en los últimos años a raízs de la liberación de servicios, la incorporación de líneas low cost, la desregulación y el incremento en la construcción de aeropuertos. 

El sector aéreo ha permitido la internacionalización del mercado, de los intercambios materiales y económicos y de las relaciones sociopolíticas entre países. Los transportes de mercancías han colaborado en el desarrollo económico y tecnológico, todo ello bajo un modelo sistémico liberal. A su vez, el impacto negativo de las recesiones económicas recientes, el alto coste de los carburantes, la feroz competitividad que caracteriza a este sector y el surgimiento de las compañías low cost han reconfigurado significativamente el sector aéreo.

Es 2018 el año en que la economía mundial se encuentra en una fase de desaceleración que se inicia en su segundo trimestre y se atribuye principalmente al debilitamiento de la actividad manufacturera, no afectando por igual a las actividades de servicios, que se mantienen dinámicas.

El sector aéreo, sometido a las fluctuaciones de la economía mundial, también recibe el impacto de las tendencias sociales como, por ejemplo, la preocupación por el medio ambiente, al que las principales aerolíneas se han sumado de uno u otro modo.

Los cambios y las transformaciones sociales, así como el perfil sociodemográfico de los pasajeros, configuran también el sector, las necesidades, las demandas y los servicios que ofrece, el aumento en la esperanza de vida de una buena parte de la población mundial ha generado la necesidad de ofrecer una atención especializada a las personas dependientes.

Alexandre de Juniac, consejero delegado de la Asociación del Transporte Aéreo Internacional (IATA), que representa alrededor de 290 líneas aéreas, las cuales constituyen el 82 % del tráfico aéreo global, en su comunicado con fecha 29 de abril de 2020, afirma que «los ingresos por pasajeros y por kilómetros (RPK) de toda la industria cayeron un enorme 52,9 % interanual en marzo, la mayor disminución en la historia reciente. Los volúmenes globales de pasajeros volvieron a los niveles vistos por última vez en 2006. (...) Los asientos por kilómetro ofertados (ASK) se contrajeron en un 36,2 % interanual en marzo, lo que resultó en una disminución del factor de carga global de 21,4 ppts a 60,6 % (...) Y lo que es peor, sabemos que la situación se ha agravado en abril, y la mayoría de los indicadores apuntan a una recuperación lenta».

Derivadas de las distintas consecuencias que ha tenido la pandemia mundial, el sector se ha visto obligado a tomar distintas medidas, entre ellas someter a un ERTE a la gran mayoría de sus trabajadores. Si bien es cierto, que habrá que ver cómo puede recuperarse el sector y para ello Aena tendrá un papel clave en el plan de recuperación diseñado por el Ministerio de Transportes en colaboración con las compañías aéreas. El frente empresarial demanda un esquema de ayudas específico mientras dure la crisis, pero el ministro José Luis Ábalos está remitiendo hasta ahora a las líneas de crédito del ICO y al programa de avales lanzado por el Gobierno.

 

 

Descargue aquí el informe completo realizado por Rut Abad Mijarro, profesora colaboradora de OBS Business School.