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Las amenazas informáticas principales de 2018

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Aunque los sistemas informáticos se han vuelto una necesidad en nuestra vida diaria y ya son la estructura diaria de cualquier negocio, también es cierto que nos exponen a numerosas amenazas que pueden poner en jaque toda la organización. En los últimos años han sido notorios los casos en los que distintos negocios se han visto atacados por ciberdelincuentes que se hicieron con información privada y consiguieron datos confidenciales. Estos ataques se han llevado a cabo a partir de muchas formas, sin embargo en tiempos recientes la tendencia mayoritaria ha sido el uso de los ransomwares.

Se trata de programas que son capaces de hacerse con cualquier dato informático, secuestrándolos para exigir una cantidad económica a cambio de su liberación o poniéndolos en riesgo con otros objetivos. En 2017 hubo varios casos graves que dieron la vuelta al mundo: los ataques producidos por NotPetya y Wannacry. A pesar de que ambos pudieron controlarse, los expertos aseguran que este tipo de ataques se seguirán sucediendo, por lo que es importante tener en mente las principales amenazas informáticas a las que podemos enfrentarnos en el futuro cercano.

 

Los riesgos del teletrabajo

A pesar de que el teletrabajo es una práctica cada vez más afianzada en el mundo entero debido a la comodidad y rapidez que aporta a los profesionales, se convierte en una amenaza para cualquier organización. Esto se debe a que a través del teletrabajo los empleados realizan sus tareas fuera de la oficina, lo que hace que tengan que hacer uso de ordenadores que no formen parte del sistema protegido en la empresa. Y esto implica que los datos confidenciales se administran en equipos sin proteger tan a fondo y en redes que quizá son más sensibles. Por no mencionar que el acceso de un equipo externo no protegido a una red privada corporativa se puede convertir en una vía de entrada muy atractiva para los ciberdelincuentes.

 

El Internet de las cosas

Hoy día todo está conectado, desde el dispositivo más avanzado hasta el más sencillo. Ahora es muy habitual que cada vez haya más terminales que tengan una conexión entre sí, independientemente del sector y la función en la que se especialicen. Y aunque esto es muy útil, también puede llegar a ser un arma de doble filo, puesto que estas interconexiones aumentan el volumen de riesgo al no quedar claros en todo momento los límites entre lo privado y lo público.

 

El uso de las nuevas tecnologías

La aparición de nuevas tecnologías como el Machine learning y el Blockchain también es un peligro para los sistemas informáticos. Aunque son tecnologías eficaces, hay que tener en cuenta que a día de hoy aún son desconocidas y están en pleno desarrollo, un contexto que aprovecharán los ciberdelincuentes para “engañar” a los sistemas de ciberseguridad más tradicionales. Para poder introducirnos y beneficiarnos de estas tendencias es fundamental que hagamos un máster en seguridad informática y que estemos bien preparados ante cualquier tipo de eventualidad con la cual podamos encontrarnos.

 

Las redes Wi-Fi

Son útiles, pero también son vulnerables. Las redes Wi-Fi son el patio de juego de muchos ciberdelincuentes, que son capaces de adentrarse en estas redes para interceptar conexiones y entrar fácilmente, tanto en los dispositivos como en los router. La expansión de las redes Wi-Fi lleva a que estos ataques sean mucho más comunes y que los ciberdelincuentes tengan acceso rápidamente a información confidencial y privada, como pueden ser contraseñas o registros bancarios.

 

La nube

Nadie debe tener miedo de la nube a la vista de cómo marca la tendencia de futuro en la cual se asienta la idea de un mundo conectado. Aún así, hay que asegurarse de implementar unas medidas de seguridad sólidas que permitan hacer frente a los ataques informáticos. Si estamos preparados para protegernos evitaremos situaciones comprometidas y conseguiremos que por mucho que nuestros datos estén en la nube no acceda a ellos nadie que no tenga la debida autorización.