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La música en el trabajo

Hay varios estudios que demuestran las ventajas de escuchar música en el trabajo, ya sea animada o instrumental. Hay un estudio que reveló que en las semanas en que los trabajadores escuchaban música, éstos eran un 20% más rápido. Los sonidos melódicos ayudan a motivar la secreción de dopamina en el área de recompensas del cerebro, lo que traduce en mejorar el humor, la autoestima, la predisposición y tiene ventajas para mejorar la salud.

Otro estudio que se llevó a cabo en una entidad bancaria demostró que, al escuchar música animada, el rendimiento de los trabajadores era un 12,5% superior que cuando no la escuchaban.

Por lo que se refiere a la concentración, según los expertos, las canciones instrumentales son excelentes para concentrarse, entre 15 y 30 minutos de escucha suelen ser suficientes.

Según el estudio “The effect of music listening on work performance” (en castellano, “Los efectos de la música sobre el rendimiento en el trabajo”), de la investigadora Teresa Lesiuk (University of Windsor), escuchar música en el trabajo tiene un impacto positivo sobre el rendimiento de los trabajadores, si se cumplen determinadas condiciones.

Hay personas que mejoran su rendimiento cuando se escucha la música adecuada, la que les gusta, a la vez que realizan una tarea en el trabajo. No siempre funciona, hay excepciones y no vale poner música de cualquier manera, pero, según el trabajo llevado a cabo por este equipo investigador, la música puede ayudar a conseguir mejores resultados en entornos profesionales.

Según el estudio, no todas las personas reaccionan igual ante la música, por lo que existen casos en los que ésta puede tener un efecto en sentido contrario. Hay personas que no son más productivas en un ambiente en el que suena la música. La edad parece que también influye en el rendimiento del trabajador, siendo los de menor edad los que mejoran más cuando hay música mientras realizan una tarea, mientras que en los de mayor edad tiene menor impacto.

Por otra parte, no todos los puestos de trabajo son iguales y no se puede extender a cualquier profesión o a cualquier tarea. Por ejemplo, no deben escuchar música en el trabajo aquellas personas que desempeñan determinadas profesiones de riesgo, en las que también necesitan estar concentrados pero también disponer del oído a pleno rendimiento para evitar accidentes.

Si damos cierta credibilidad a estos estudios citados desde el departamento de RRHH podemos recomendar su utilización como elemento ambiental, previa selección y consulta con los grupos de trabajo, y probar sus resultados en algunos indicadores de productividad.

No es fácil disponer siempre del ambiente óptimo de trabajo, así que dejar que los trabajadores escuchen su música para concentrarse y trabajar mejor, no es algo descabellado. Sea a nivel individual, que cada uno se ponga lo que quiera, o sea a través del hilo musical (no será fácil combinar los gustos de todo un equipo). No está de más al menos intentarlo y darle una oportunidad a la música.

Podríamos decir que  los beneficios, más destacados, de escuchar música en el trabajo pueden ser:

  1. Mejora la concentración: escuchar música mientras realizamos una actividad que requiera nuestra concentración nos ayuda a mejorar notablemente nuestro enfoque; puedes elegir una pieza instrumental o de patrones repetitivos, así tu cerebro podrá desarrollar con facilidad secuencias de acciones que mejorarán tu rendimiento.
  2. Incrementa la creatividad e imaginación: por ejemplo, si eres diseñador o escritor y requieres usar tu cerebro para crear nuevas ideas, la música será tu mejora amiga ya que incrementa nuestra conexión con la generación de conceptos, creando la atmósfera perfecta para que nuestra imaginación pueda volar y logremos resultados más creativos, además de resolver problemas con mayor facilidad.
  3. Aumenta nuestra motivación: Existen momentos mientras trabajas en los que puedes caer en el aburrimiento, tensión o simplemente te sientes abrumado; si cambias el ritmo de la música por tus canciones favoritas, dedicando de 5 a 10 minutos, podrás dispersar tu mente y retomar el entusiasmo por lo que estabas haciendo.
  4. Mejora nuestra frecuencia cardíaca: cuando te sometes a actividades que te generan mucho estrés, una manera de retomar el camino es usando música instrumental de ritmo lento, concéntrate unos minutos en la pieza musical y haz respiraciones profundas, esto te ayudará a normalizar tu frecuencia cardíaca y llegar a un estado mental ideal para retomar tu trabajo con cero estrés.
  5. Aprendes mejor y más rápido: si estás buscando aprender cosas nuevas para mejorar tus habilidades en el trabajo, escuchar música te ayudará a retener información con éxito permitiendo a tu cerebro almacenar nuevos conocimientos que te harán ser el mejor.

Es importante que aprendas a identificar qué tipo de música conecta con tu cerebro y conozcas cuál impacto tienen ciertos ritmos en uno mismo.

Reflexión: ¿trabajarás con música? Y ¿Qué tipo de música escucharàs para motivarte?