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Cómo se debe actuar frente al despido de un trabajador

Un despido es una situación muy desagradable para ambas partes, pero especialmente dramático para el trabajador. Todos podemos pasar alguna vez por algún despido, puede llegar en cualquier momento, es necesario estar preparado para afrontar el despido y gestionar la situación tanto a nivel psicológico como logístico/legal.

La pérdida de una fuente de ingresos, posiblemente la única del empleado, es muy traumática y no deberíamos tratar este acto a la ligera, ni jugar con sus emociones mediante mensajes poco definidos.

Las pautas, recomendables, a seguir en la comunicación del despido:

  • Antes del despido: Si la primera noticia que tiene el trabajador de que lo ha estado haciendo mal es el propio despido, es que algo hemos estado haciendo mal. La empresa debe preocuparse por hacer un seguimiento de resultados, comunicándoselos a los empleados para que puedan adaptar su rendimiento a lo que espera la empresa de ellos.

    El despido es el último recurso cuando las medidas correctoras han fallado, cuando la situación económica de la empresa no deja más alternativas, etc. En cualquier caso no podemos descuidar a nuestro capital humano y deberemos comunicarnos activamente para que sean conscientes de las circunstancias.

  • Comunicando el despido: El despido siempre se debería comunicar de forma privada y discreta, siempre en persona. Si es posible se debería evitar la presencia de más de dos sujetos: el trabajador o trabajadora y la persona encargada de la comunicación del despido.

    En cuanto a quién debe comunicarlo, sin duda diría que el responsable de su departamento o la persona que esté a cargo directo del empleado, siempre que esté preparado para realizar la comunicación y cuando no exista un responsable de Recursos Humanos. Lo mejor es que fuese la persona que ha realizado el seguimiento del rendimiento del empleado a lo largo de su estancia en la compañía, por la autoridad moral que esto le confiere.

    Se hablará en torno a datos objetivos y no entrando en cuestiones personales, ni otras valoraciones o actos emocionales. Es un momento duro para ambas personas y debe serlo, pues al fin y al cabo no deja de ser un despido. En ese momento se podrá hablar de las gestiones que se realizarán desde este momento, el plazo de preaviso hasta que deba abandonar la empresa, etc.

  • Impacto en el centro de trabajo: Un despido tiene un impacto no solo en la persona afectada, sino en todo su entorno de trabajo. Por eso es tan importante que todos sepan lo que espera la empresa de ellos y cómo valoran su trabajo actual. No debería haber sorpresas, ni deberían sentirse al filo de la navaja.

El objetivo de comunicar el despido de esta forma es liar lo mínimo posible al trabajador con explicaciones y rodeos y no dar detalles que puedan perjudicar de alguna forma a la empresa (ya sea legalmente, reputación o ambiente de trabajo). Dejar clara que es una decisión irrevocable. Explicar los motivos de forma objetiva. No herir al trabajador. No parecer un falso amigo. No dar pie a que el trabajador busque complicidad para sacar más información. No dilatar la situación demasiado, es un mal rato y por lo tanto no es correcto exponer al trabajador ese estado de ansiedad, innecesariamente. Piensa que para la persona que comunica un despido, es muy incómodo y en ocasiones la persona que comunica el despido no está de acuerdo o no ha participado en la decisión.

Es muy habitual que el trabajador ante un despido se sienta bloqueado, es un choque importante. Esto hace que el trabajador entre en un estado de tristeza, ansiedad, nerviosismo y confusión que no le deja procesar correctamente toda la información que está recibiendo.

El mejor momento.- La mejor hora para comunicar un despido es el final de la jornada, y, si es posible, lo ideal es hacerlo el último día de la semana. Lo contrario perjudica a ambas partes. El empleado tiene que hacer frente a su trabajo triste, enfadado, nervioso o humillado, lo que, además de crear un situación muy dolorosa para él, puede provocar problemas en la productividad o errores en sus tareas.

Despedida y salida definitiva después del despido.

La recomendación es que no digas ni hagas nada que te perjudique o te deje mal sabor de boca. Aunque es un despido, no tiene por qué ser algo negativo para tu futuro, ni atenta contra tu profesionalidad, intenta tener una salida digna y tranquila, nunca se sabe las vueltas que da la vida.

Y pide recomendaciones, de todos modos. Solicita que te hagan una carta de recomendación y comenta si es posible dar el contacto de la empresa para que llamen para pedir referencias.

Recoge tus cosas y despídete de tus compañeros sin entrar a dar demasiados detalles, para ellos también será muy duro de afrontar, estarán en shok y pasaran un proceso de aceptación similar al tuyo (guardando las distancias).

Reflexión: Si despides a algún colaborador tuyo o te despiden, ¿actuarías así?