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Coaching personal: roles y competencias

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El coaching es el proceso de ayudar a otra persona a desempeñarse al máximo de sus capacidades. El coaching personal no se queda en guiar, sino que busca despertar, ayudando al individuo a identificar y desarrollar sus fortalezas. Esta disciplina parte de la suposición de que las personas tienen ya las respuestas que necesitan, por lo que asume que la función del coach es ayudarles a vencer las resistencias internas, darles retroalimentación en aspectos relacionados con las actitudes y comportamiento y brindarles orientación.

 

¿Cuáles son los roles del coach en el coaching personal?

La aportación del profesional del coaching personal es tan rica que puede desplegarse en cinco roles diferentes:

 

  1. Guía. El guiar es el proceso de dirigir a otra persona a lo largo del camino que conduce desde donde se encuentra actualmente hasta donde quiere estar, proporcionando un entorno seguro y de apoyo sin distracciones innecesarias ni interferencias del exterior.
  1. Entrenador. El entrenamiento, en el ámbito del coaching personal, se relaciona con la capacidad de ayudar a una persona a desarrollar capacidades y habilidades cognitivas. Poniendo el énfasis en el aprendizaje, el proceso se enfoca hacia la adquisición de habilidades generales, más que a trabajar el desempeño en situaciones específicas.
  1. Tutor. El tutor proporciona comentarios conductuales específicos, con el fin de ayudar a una persona a aprender o crecer. De esta forma, el profesional del coaching personal guía al individuo para descubrir sus propias competencias inconscientes y fortalecer sus creencias y valores, a menudo a través de su propio ejemplo.
  1. Sponsor. El apadrinamiento implica crear un contexto en el que otros puedan actuar, crecer y sobresalir. El patrocinador se ocupa del desarrollo de la identidad y los valores centrales, el despertar y el potencial de salvaguarda dentro de los demás. Este rol implica el compromiso de promover algo que ya está dentro de una persona o grupo, pero que no se manifiesta en toda su capacidad.
  1. Concienciador. Entendido en el sentido de despertar a la consciencia, es el rol más importante de todos los que componen el coaching personal. El despertar va más allá del entrenamiento, la guía la tutoría y el patrocinio para incluir el nivel de visión, misión y espíritu. El profesional que adopta este rol pone a otras personas en contacto con sus propias misiones y visiones y, por lo tanto, debe conocer su propia visión, misión y propósito.

 

¿Cuáles son las competencias principales del coaching personal?

La Asociación para el Coaching ha hecho pública una lista de competencias que ilustra algunas de las áreas clave de conocimiento, habilidades y comportamientos que generalmente se requieren de un coach. Así, entre las competencias principales de coaching personal se encuentran las siguientes:

 

  1.    Conocimiento
  •         Implicaciones del proceso de coaching.
  •         Modelos de coaching.
  •         Capacidades personales y profesionales que pueden necesitar desarrollar las personas.
  •         Modos de gestionar la relación de coaching.
  •         Formas de establecer límites.
  •         Diferentes estilos de aprendizaje de las personas.
  •  
  1.    Habilidades
  •         Escucha.
  •         Comunicación a diferentes niveles.
  •         Búsqueda a través de diferentes cuestiones.
  •         Influencia con integridad.
  •         Mano izquierda y tacto en diferentes situaciones.
  •         Empatía.
  •         Confianza en uno mismo y también en la otra persona.
  •         Facilitar el establecimiento de objetivos.
  •         Ser desafiante.
  •         Ser compasivo.
  •         Integridad y búsqueda del mejor interés de la otra persona.

 

  1. Comportamientos
  •         Fomentar el autodescubrimiento.
  •         Actuar como un modelo a seguir.
  •         No juzgar.
  •         Usar el humor apropiadamente.
  •         Ilustrar que se valora la diversidad.
  •         Mostrar tacto y diplomacia.
  •         Mantener siempre la confidencialidad.
  •         Buscar construir la confianza y la autoestima del cliente.
  •         Mostrar otras fuentes de soporte al cliente.
  •         Evaluar críticamente la propia efectividad.

 

El coaching personal puede ser necesitado por personas muy distintas entre sí para alcanzar objetivos similares. También es habitual que los clientes puedan tener que volver a recurrir al coaching personal o al profesional en otros momentos de su vida, ante un cambio de circunstancias o con motivo del planteamiento de nuevas metas.

 

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