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Diferencia entre seguridad activa y pasiva informatica

diferencia entre seguridad activa y pasiva informatica

La ciberseguridad es uno de los principales desafíos a los que se enfrentan las organizaciones hoy día. Conocer la diferencia entre seguridad activa y pasiva informática es fundamental para saber qué tipo de protección emplear para cada tipo de amenaza y entender la manera de equilibrar ambos tipos de estrategia de ciberseguridad.

No importa el tamaño de una empresa, en cualquier momento puede convertirse en objetivo de los piratas informáticos o volverse susceptible a la acción de un malware. A medida que los piratas informáticos se vuelven más sofisticados y combinan en sus ataques diferentes métodos, desde phishing a ingeniería social o amenazas persistentes avanzadas, las organizaciones necesitan herramientas más avanzadas y precisan de acumular más experiencia para proteger sus redes y datos de manera efectiva.

La mayoría de las empresas utilizan medidas de ciberseguridad pasivas para proteger su información, lo que significa que tienen algún tipo de infraestructura de seguridad. Si bien las medidas de seguridad pasivas son un punto de partida vital para asegurar una red, a veces es necesario aumentar el nivel de protección que pueden asegurar esas medidas con un enfoque de seguridad cibernética activa.

Las medidas de seguridad activa pueden ayudar a las organizaciones a responder y prevenir amenazas avanzadas, gracias a la aplicación de procedimientos analíticos impulsados por expertos en ciberseguridad.

 

¿En qué consiste la ciberseguridad pasiva y cómo beneficia a la empresa?

La ciberseguridad pasiva es la base de la protección de un sistema. Protege una red al limitar las brechas de seguridad y la exposición a amenazas a través de:

 

  • Firewalls
  • Sistemas anti-malware
  • Sistemas de prevención y detección de intrusos
  • Protección antivirus

 

La ciberseguridad pasiva tiene como objetivo proteger contra amenazas sin necesidad de conducir un análisis o interacción humana regular. Si bien el personal de TI puede monitorizar el sistema, realizar el mantenimiento, instalar los parches necesarios y responder a las alertas, no es necesario que ocupen un papel más activo en la protección del sistema.

 

En cierto sentido, la seguridad cibernética pasiva es la primera línea de defensa, al asegurar que:

 

  1. Las redes de la organización quedan protegidas de vulnerabilidades.
  2. La probabilidad de que se produzca una brecha de seguridad se reduce.
  3. Los responsables de la toma de decisiones en la empresa cuentan con la información suficiente acerca de los atacantes y las amenazas.
  4. Los activos de datos de la organización cuentan con la cobertura de capas de defensa que requieren más tiempo y esfuerzo para ser vulneradas por los atacantes.

 

Comparado con lo que sería la seguridad en un entorno distinto del informático, la ciberseguridad pasiva es como un sistema de seguridad instalado en el hogar. Su trabajo se compara al que éste lleva a cabo al asegurar la casa con sensores, cámaras y alarmas sin que sea preciso que el dueño de la vivienda tenga que estar de pie vigilando su propiedad.

Pero a veces su organización necesita más que la primera línea de defensa. Ahí es donde aumenta la importancia de conocer la diferencia entre seguridad activa y pasiva informática, ya que es la ciberseguridad activa la que tiene que entrar en juego.

 

Entendiendo la ciberseguridad activa y por qué supone un desafío para la organización

La ciberseguridad activa gana en popularidad, al considerarse como un paso más allá de la seguridad pasiva. No obstante, para poder plantearse aplicar la protección de activos informacionales desde este enfoque, es importante contar con un equipo de analistas de seguridad capaces de brindar este nivel de defensa, respondiendo a las alertas y analizando las amenazas.

Los ataques son cada vez más avanzados y sofisticados, por lo que las organizaciones necesitan el personal adecuado para enfrentarse a esos desafíos. A veces se tratará de perfiles de IT, dentro de la propia organización y otras, habrá que subcontratar los servicios de esta clase de especialistas, como suele suceder en las pequeñas y medianas empresas. Se trata del primer reto que se planta a las organizaciones.

En la ciberseguridad activa, los analistas reúnen información para prevenir futuros ataques basados en el conocimiento, la experiencia y la información en tiempo real sobre el entorno externo y las redes internas. Esta capacidad de trabajar en tiempo real es el segundo desafío que las empresas deben superar para poder poner en marcha una estrategia activa de seguridad informática.

La diferencia entre seguridad activa y pasiva informática es que, en esta última, se actúa como reacción a un evento, mientras que la primera adopta un enfoque proactivo, basado en el análisis de cuándo, dónde y cómo es probable que se produzca un ataque.

 

Dónde se nota más la diferencia entre seguridad activa y pasiva informática

Adoptar una postura de ciberseguridad activa puede ser difícil para cualquier organización. Sin embargo, invertir en este tipo de servicios de seguridad puede aumentar la eficacia de la protección y ayudar a cubrir los vacíos que pudieran producirse en las operaciones de seguridad.

Los equipos internos de ciberseguridad pueden beneficiarse de especialistas externos, actualizados y conocedores de las últimas novedades con respecto a las amenazas que hacen peligrar la integridad de la información sensible del negocio.

La ciberseguridad puede ser un desafío para cualquier organización ya que el panorama de amenazas siempre está cambiando y los atacantes y hackers informáticos utilizan una variedad de métodos para comprometer los sistemas.

Es importante que las organizaciones utilicen medidas de seguridad cibernética pasivas para proteger las vulnerabilidades del sistema, pero, al mismo tiempo, cada vez resulta más necesario que sean capaces de entender la necesidad de equilibrar esos métodos con un enfoque activo para las amenazas emergentes.