Tendencias & Innovación

La abrasión creativa es una fuente de innovaciones disruptivas

La introducción de la innovación en una organización puede generar un importante impacto sobre los pilares de la cultura de esa organización. Es habitual que en una organización se fomenten determinadas competencias, valores y conocimientos en detrimento de otras con lo que se consigue alcanzar, en muchas ocasiones, la excelencia en un dominio del conocimiento en el que una empresa se establece como la líder en su sector o en un nicho de mercado. Esta focalización del conocimiento se da en todos los ámbitos de la organización empezando por las personas, pasando por las funciones que se definen para cada puesto de trabajando pero también en los departamentos o en los equipos de proyectos. Esto es algo habitual porque en el fondo supone una optimización de recursos al concentrarse en especializaciones que en conjunto modelan una cadena que hace funcionar el sistema completo de la organización; pero también genera un efecto perverso que es la creación y arraigo de una serie de paradigmas mentales que pueden ser un importante obstáculo cuando se quiere innovar para dar respuesta a los problemas o necesidades a los que se detecta que es necesario dar una solución por parte de la organización.

Un gran número de innovaciones surgen como consecuencia del desarrollo de actividades de resolución de problemas en el seno de las organizaciones. Y estas actividades como sea que los problemas son en su mayoría complejos, pero sobre todo porque son problemas que afectan a diversos ámbitos de la organización o porque suponen en si ecosistemas de amplio espectro, requieren de la constitución de equipos pluridepartamentales y multidisciplinarios.

Ahora bien en el contexto de una organización en la que los paradigmas arraigados bajo una determinada focalización del conocimiento hay que ser conscientes que si se quiere innovar de forma diferencial o disruptiva se van a tener que romper y recomponer algunos de los pilares culturales y del conocimiento que hasta ese momento sustentaban la excelencia de la organización. Aquí aparece una de las primeras trampas que nos podemos encontrar en el “camino hacia la resolución del problema”; esta trampa es la que se construye cuando las personas se basan en sus experiencias y éxitos del pasado. Cuando piensan que lo que han aprendido en el pasado es la base para construir el futuro lo que provoca es lo que se conoce como fijación funcional o inercia mental, es decir, cuando hacemos lo mismo de siempre lo que hacemos es que ante un problema utilizamos las soluciones ya conocidas pero que no nos van ayudar a obtener soluciones de valor.

La innovación requiere romper con esta situación y para ello se puede utilizar una expresión ideada por Gerald Hirsberg, un excelente diseñador industrial que fue presidente de la Nissan Design International. Esta expresión es la de “abrasión creativa” que consiste en que ante una situación de conflicto se debe dirigir la energía que se genera hacia la creación en vez de dejar que se dirija hacia la destrucción. Sin embargo esta abrasión creativa no debe entenderse como la creación de “equipos de diversidad”, es decir, de equipos con personas diferentes. Crear un equipo escogiendo personas de diferentes conocimientos y departamentos, y decirles que sean creativos en sus soluciones, es algo que no va a funcionar y no es el espíritu de la abrasión creativa. Lo que se busca en este entorno es que las personas que participan en el equipo sean capaces de respetar el punto de vista del otro aunque no estén de acuerdo con lo que ese otro expone. Lo que se busca son personas tolerantes que ante la diferencia y que sean conscientes que desde la discrepancia se pueden obtener mejores soluciones de alto valor añadido.

Entre los aspectos que se deben considerar en un entorno de innovación basado en abrasión uno de los más interesantes es el que se refiere a la gestión de las metodologías y herramientas que se van a utilizar por parte de los equipos de innovación. Aquí pueden aparecer otras de las trampas en el camino hacia la resolución del problema que son las que se construyen cuando las personas se enrocan en la defensa de sus metodologías o herramientas sobre las que a menudo pueden tener un fervor obcecado. Ante esto una de las estrategias es renovar los criterios sobre los que se escoge la metodología a usar. Otra puede ser introducir metodologías de terceros que aún no se han usado en la empresa, para ello se pueden incorporar al equipo del proyecto expertos externos que las estén utilizando que puedan aportar una visión diferente pero que también puedan dar ideas diferenciales basadas en su experiencia y conocimientos que contribuían a alimentar el horno de la abrasión para cocinar soluciones sustancialmente innovadoras.

Otra forma de “cocinar soluciones” puede ser el cambio de perspectiva en los debates consistente en p.ej. pasar desde una visión tecnológica, a una visión desde el punto de vista del cliente, o desde el punto de vista de los miembros de atención al cliente o de los que se encargan del mantenimiento, o pasar a un punto de vista de estrategia de negocio. Todo ello nos va a construir un cubo de múltiples caras con las diferentes perspectivas que definen una nueva realidad con la que se creará la solución innovadora que nos dé el éxito en el mercado que deseamos obtener.