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Riesgos habituales en la actividad financiera de una Pyme

actividad financiera de una pyme

La actividad financiera es un elemento esencial para la buena marcha de cualquier empresa, organización o compañía. Pero si hablamos de una Pyme, sea cual sea su área de desempeño, este elemento adquiere una mayor notoriedad.

En las Pymes cualquier detalle puede resultar decisivo. Los errores financieros a los que una multinacional o una empresa consolidada hacen frente casi que por inercia, o lo que es lo mismo, gracias a un fondo de caja especialmente preparado para ello, no pueden ser abordados por todos los pequeños emprendedores. Y cuando lo logran, se dejan buena parte de su producción y sus recursos.

O dicho de otra manera: aunque ninguna empresa está exenta de riesgos, la actividad financiera de una Pyme debe ser especialmente rigurosa dado que estos negocios son más vulnerables y sensibles en temas contables que los que ya están consolidados.

 

¿Qué riesgos debe evitar la actividad financiera de una Pyme?

Los riesgos están en cualquier parte y por ello las empresas hacen bien en plantearse una convivencia constante con ellos. Ahora bien, es verdad que algunos se agudizan o se multiplican ante la condición de las Pymes. Repasémoslos:

  •         Riesgo de crédito:

Muchas Pymes inician su andadura en los mercados con créditos o préstamos de terceros, especialmente de entidades bancarias. Sin embargo, esto crea una cierta relación de dependencia hacia este modelo de financiamiento. ¿Te has preguntado qué podría pasar si dichas entidades dejan de proporcionarte el crédito necesario para el funcionamiento de tu negocio? Ese es el riesgo.

  •         Riesgo de mercado y precios:

Los inicios no son fáciles para ninguna Pyme. Entre otras cosas, porque le proceso de adaptación al negocio suele ser largo y dispendioso. Esto supone algunos riesgos, como por ejemplo que no capte el público objetivo que se había propuesto, que la competencia opaque sus ofertas o incluso que se presenten cambios de precios de los productos para los que no esté preparada.

  •         Riesgo de liquidez:

Si la liquidez es un elemento indispensable para los compromisos de una empresa grande, imagina lo que supone para una Pyme. En este caso, el riesgo consiste en no disponer de los flujos de caja necesarios para atender todas las necesidades del negocio, entre ellos las nóminas, los gastos de infraestructura, los impuestos, el pago a proveedores y distribuidores, entre otros.

  •         Riesgo operacional:

La actividad financiera de una Pyme también puede dar lugar a fallos que dejen en entredicho la continuidad de la misma. Esto sucede cuando, por ejemplo, tienen lugar errores operativos o cálculos relacionados con la operatividad y el día a día de la empresa, así como fallas administrativas o fraudes.

  •         Riesgo legal:

Operar en un mercado supone cumplir unas reglas en lo referente a temas como las inversiones, las operaciones y las transacciones, entre otros. Es necesario, por tanto, conocer dichas disposiciones y, a la vez, estar atento a las que puedan modificarse o actualizarse sobre la marcha.

¿Reconoces alguno de estos riesgos? ¿Has tenido que hacerles frente mientras realizas la actividad financiera de una Pyme? Recuerda que la clave es estar preparado para afrontarlos, gestionarlos e incluso revertir su signo negativo.