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El riesgo financiero en el negocio

riesgo financiero

El riesgo financiero de una empresa tiene que ver con el uso de apalancamiento financiero y financiamiento de la deuda. Cuando se habla de este tipo de riesgo no se hace referencia a la rentabilidad de las operaciones, sino a la capacidad de la compañía para generar un flujo de efectivo suficiente para:

  • Poder realizar pagos de intereses sobre el financiamiento.
  • Cumplir con otras obligaciones relacionadas con la deuda.

 

El riesgo financiero aumenta a medida que se eleva el nivel de financiación de la deuda, ya que ello implica que existan más probabilidades de que la empresa no pueda cumplir con sus obligaciones financieras. Si se diera este caso, la compañía sería declarada insolvente aunque, antes de llegar a ese extremo, se pueden sufrir las consecuencias más perniciosas del riesgo financiero hecho realidad a distintos niveles.

 

Cuándo aumenta el riesgo financiero

El hecho de que el riesgo financiero aumente depende de la empresa. Algunos de los factores que pueden afectar el riesgo financiero de una compañía son:

 

  • Cambios en las tasas de interés: el riesgo de tipo de cambio de moneda extranjera es una parte del riesgo financiero general para las empresas con un elevado volumen de negocios internacionales.
  • El porcentaje general del financiamiento de la deuda: las empresas con mayores montos de financiamiento de capital se encuentran en una mejor posición para gestionar la carga de su deuda.

 

Uno de los principales índices de riesgo financiero que los analistas e inversores consideran determinante para la solidez financiera de una empresa es la relación deuda / capital, que mide el porcentaje relativo de la deuda y el financiamiento de capital.

 

El riesgo financiero no es lo mismo que el riesgo empresarial

Aunque puedan parecer conceptos similares y, pese a que estén de alguna forma relacionados, el riesgo financiero y el riesgo empresarial no son lo mismo. Mientras que el primero, como ya se ha definido en líneas anteriores, hace referencia a la capacidad de una compañía para administrar su deuda y el apalancamiento financiero, el segundo se centra en la capacidad de la empresa para generar ingresos suficientes para cubrir los gastos operativos.

 

Las consecuencias derivadas de estos dos tipos de riesgo son también distintas, así:

 

  • Riesgo financiero: entre sus efectos está el llevar a la empresa a una situación en la que no pudiera hacer frente al pago de su deuda.
  • Riesgo comercial: este riesgo podría causar que la empresa no fuese rentable o quizás ni siquiera viable, que es lo que sucedería si sus ventas y nivel de ingresos no bastasen para cubrir sus gastos operativos y obtener ganancias.

 

Aunque se suele hablar de riesgo financiero como una única forma de riesgo, lo cierto es que existen muchos tipos diferentes. Las categorías en las que más comúnmente se divide el riesgo financiero son el riesgo de mercado, que tiene que ver con los cambios en las condiciones del mismo; el riesgo de crédito, que es el de la compañía con sus proveedores o en el que incurren las empresas al otorgar crédito a los clientes cuando afecta al flujo de caja y a la capacidad para hacer frente a las deudas; el riesgo financiero de liquidez, que incluye la liquidez de activos y el riesgo de liquidez del financiamiento operacional; y el riesgo operacional, que pueden afectar a la financiación de la empresa como consecuencia de su actividad de negocio habitual, y que se plantea cuando existen fraudes, problemas de personal o demandas, entre otros.

 

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