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Desarrollo personal, cómo un MBA puede impulsar nuestra capacidad

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En ocasiones nos planteamos cómo fomentar el desarrollo personal de nuestro perfil, cómo alcanzar el siguiente nivel y llegar más lejos. ¿Qué hacer para que explotemos todas nuestras posibilidades? La realización de un MBA se convierte en una de las mejores opciones, siendo la forma que tenemos de adoptar esos conocimientos y habilidades que nos pueden faltar para despuntar de manera absoluta. ¿Cómo nos ayudará en este sentido un MBA? ¿qué puede hacer por nosotros?

 

 

Consiguiendo “eso” que nos puede faltar

El mercado laboral cambia y se ha visto en las últimas décadas cómo las diferenciaciones entre perfiles se basan en factores distintos a los que siempre se tuvieron en cuenta. No es tan raro que estudiantes muy bien preparados tengan ya perfiles completos que levantan pasiones. Por eso hay que rascar más en la superficie para llegar lejos y ver de lo que es capaz realmente cada alumno. Los MBA están ayudando a crear de nuevo ese tipo de diferenciación cuando se aplican a lo relacionado con el desarrollo personal.

Con el MBA lo que vamos a poder hacer es entender y aplicar aquello que nos va a permitir diferenciarnos y que hará que triunfemos de forma definitiva, tanto si lo hacemos en solitario como si trabajamos para una empresa. Nuevas habilidades, más entendimiento del mercado y una visión global de mayor perspectiva nos harán profesionales de una mejor preparación para afrontar hasta los retos más complicados.

 

¿Qué aprenderemos exactamente?

Lo que vamos a poder añadir a nuestro catálogo de conocimientos y habilidades es a ser mejores líderes, profesionales de una mayor eficacia y empleados competentes sea cual sea el puesto que ocupemos. Una de las primeras cosas que aprenderemos será a realizar una correcta gestión de nuestras emociones. Si no sabemos cómo lidiar con el estrés, la falta de motivación o las decepciones profesionales, posiblemente no conseguiremos avanzar demasiado en nuestro camino profesional, especialmente si somos emprendedores. Tener un punto de vista más objetivo y crítico, pero sin que esto nos pase factura, nos ayudará a que nuestro control del negocio sea más sólido.

También aprenderemos a dominar las relaciones interpersonales. Nos podemos comunicar mejor o peor, pero la cuestión se trata de conseguir que nuestras comunicaciones sean fluidas. No pedimos que aprendamos a expresarnos como un poeta, pero que sí sepamos cómo lidiar ante cualquier situación social y que le saquemos beneficio de forma que poco a poco vayamos aumentando nuestra red de contactos. Tal y como se dice que la información es poder, los contactos son la herramienta que nos pone en rumbo hacia obtener esa información, por lo que tienen una importancia fundamental.

El MBA también nos permitirá que desarrollemos una mentalidad ganadora, un punto de vista y una visión de la vida que se decanta por el positivismo. Si hay algo en lo que coinciden la mayoría de los grandes líderes del mercado corporativo es que ven la vida con una gran energía positiva, sin dejarse tumbar por la adversidad ni por los obstáculos que se van encontrando por el camino.

Dentro de la misma línea de lo que comentábamos sobre mejorar las relaciones hay que comentar cómo el MBA nos permitirá comunicar de una manera más eficaz. Si tenemos problemas para hablar ante grandes cantidades de personas, con estos conocimientos podremos estar más preparados y ser capaces de desenvolvernos mejor. Si ya hemos sumado el positivismo del que hablábamos antes, el reto ahora será en llevarlo a las personas que nos escuchen y hacerles partícipes de este sentimiento para conseguir que el equipo actúe con una mayor eficacia.

En último lugar, vamos a aprender a gestionar altos volúmenes de estrés sin que esto acabe pasándonos factura, en especial por medio de la aplicación de técnicas de organización que hagan que nuestro trabajo no se acabe convirtiendo en una montaña de problemas.