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¿Qué son los Centros de Servicios Compartidos?

Cada vez más compañías deciden centralizar la gestión de diversos servicios en un país concreto y, en este sentido, España se está convirtiendo en la elegida por muchas organizaciones europeas para establecer su Centro de Servicios Compartidos.

España cuenta con una larga trayectoria de más de 15 años en Centros de Servicios Compartidos pero, la aparición de países más competitivos en lo que a costes y mano de obra se refiere, hizo que muchos centros se trasladaran a Polonia, Rumania, Filipinas o la India.

A pesar de ello España siempre ha estado muy bien valorada en los análisis empresariales. Gracias, entre otros, a los beneficios y ayudas que reciben estas empresas por ubicarse en nuestro país, un sistema tributario favorable, sistemas de captación del talento, infraestructuras pioneras y una excelente localización geográfica en Europa.

¿Qué es exactamente un Centro de Servicios Compartidos?

Se trata de una manera de integrar un modelo laboral centralizado a través del cual las compañías pueden brindar servicios transaccionales para distintas unidades de trabajo. Se podría destacar que el impacto de los Centros de Servicios Compartidos en la economía de nuestro país es:

  • Los CSC crecen a un ritmo superior al 10% cada año en nuestro país.
  • Las grandes compañías multinacionales son, por norma general, las protagonistas de este sistema de Centros de Servicios Compartidos. Algunas de estas compañías cuentan con gran renombre como Amazon, American Express Global Business Travel, Booking.com, todas ellas establecidas en Barcelona.
  • Gran consumo, servicios o retail constituyen los principales sectores que apuestan por este sistema de Centros de Servicios Compartidos.
  • Los perfiles empresariales de tecnología y finanzas son los que más peso tienen en los CSC. Son perfiles con experiencia en la materia, con un nivel alto en idiomas como inglés o alemán y con una gran adaptabilidad al cambio.

España se sitúa dentro de los 5 países de destino para los CSC a nivel global. Por su parte, Barcelona es la ciudad elegida por la mayoría de las compañías europeas que deciden centralizar sus servicios en nuestro país.

Factores como su accesibilidad, transporte y su carácter cosmopolita hacen que Barcelona sea la ciudad española con más CSC en nuestro país. Por otro lado, Madrid se sitúa en el segundo puesto de CSC en nuestro país que cuenta con la mayor superficie destinados a esta clase de centros.

Podríamos mencionar como principales ventajas que conlleva este modelo organizacional para las empresas:

  • Ahorro en costes y beneficios fiscales por asentarse en nuestro país.
  • España ya cuenta con la infraestructura adecuada en oficinas para atraer empresas internacionales.
  • Excelente comunicación vía tierra, mar y aire. Además de una gran estructura interna de transportes.
  • A nivel salarial, las grandes compañías también se benefician del coste salarial que supone contratar un profesional en nuestro país.
  • Universidades de gran prestigio a nivel internacional también se ubican en nuestro país, lo que supone un incentivo para las grandes empresas.

Aunque el modelo de negocio de los Centros de Servicios Compartidos (CSC) lleva aplicándose con éxito desde hace varios años, algunas empresas siguen viendo el coste como único propulsor a la hora de pensar en la ubicación óptima para el CSC. La localización es un aspecto clave en este tipo de proyectos, pero en ningún momento debe ser la única motivación.

Esta decisión estratégica requiere un profundo conocimiento del entorno social, político y económico del país ya que el peligro de no analizar estos elementos puede llevar a una organización a tomar una decisión poco acertada o mal calculada.

La disponibilidad de personal multilingüe y altamente cualificado es también un criterio decisivo a la hora de escoger la ubicación del CSC. El establecimiento de este tipo de centros aporta grandes beneficios tanto para la región donde se implantan como para la organización. A efectos generales las cinco ventajas de establecer un Centro de Servicios Compartidos son:

  1. Ahorro de costes. Este ahorro viene derivado de la ubicación del CSC en una zona con costes comparativamente más bajos.
  2. Obtención de sinergias. Especialmente, en la gestión de procesos de BackOffice como consecuencia de armonizaciones y de la simplificación de procesos.
  3. Información más fiable. Incluir aspectos clave como la armonización de procesos permite una mayor fiabilidad y calidad de la información.
  4. Mayor control interno. La creación de un CSC permite establecer sistemas de control interno más eficaces, homogéneos y específicos.
  5. Mejoras continuas de procesos. La tendencia de ampliar el campo de actuación de estos centros hace posible aumentar las eficiencias en el largo plazo.

REFLEXIÓN: ¿SE PUEDE CONSIDERAR QUE EL CSC ES UN MODELO A TENER EN CUENTA EN TODAS LAS EMPRESAS?