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Cómo patentar una idea en Europa

patentar una idea

Antes de hablar de cómo patentar una idea en la UE hay que tener en cuenta que un simple concepto de negocio (como vender hamburguesas en un restaurante de comida rápida) no puede ser protegido por una patente. Pero, aunque patentar una idea en sí no es posible, a través de los derechos de propiedad industrial y derechos de propiedad intelectual pueden protegerse aspectos específicos de la misma.

Patentes, marcas registradas, diseños o su combinación permiten dar protección al fruto del talento creativo.

 

Del plan de patentar una idea al registro

En general, las patentes en un país europeo pueden otorgarse para cualquier invención, en todos los campos de la tecnología, siempre que cumplan tres requisitos:

  1. Que sean nuevas.
  2. Que impliquen un avance creativo.
  3. Que sean transferibles a la aplicación industrial.

Si se desea obtener un registro de patente (para proteger una idea técnica) en España o Europa, primero debe presentarse una solicitud de patente ante la Oficina Española de Patentes y Marcas o la Oficina Europea de Patentes.

Para obtener la mejor protección de una idea técnica, es recomendable contratar a un profesional de patentes, por ejemplo, un abogado de patentes, abogado de derecho de patentes; para que se encargue de redactar la solicitud.

Después de presentar la solicitud de patente, el contenido es examinado por la Oficina de Patentes y los requisitos son validados. En el proceso de patentar una idea, hay que ser consciente de que el requisito de novedad a menudo es el que suele plantear mayor porcentaje de objeciones por parte de este organismo.

 

Qué hacer antes de solicitar una patente europea

En primer lugar, es importante conocer la diferencia entre inventos y patentes. Así:

  • Una invención puede ser, por ejemplo, un producto, un proceso o un aparato. Para ser patentable, debe ser nuevo, industrialmente aplicable e implicar un paso inventivo.
  • Las patentes son válidas en países individuales por períodos específicos. Generalmente son otorgadas por una oficina nacional de patentes. Las patentes confieren el derecho de impedir que terceros realicen, usen o vendan la invención sin el consentimiento de sus propietarios.

 

Las patentes no deben confundirse con los otros tipos de derechos de propiedad intelectual disponibles y que pueden usarse para proteger, más que patentar una idea, como:

  • Los modelos de utilidad: se pueden registrar en algunos países para proteger las innovaciones técnicas que podrían no calificar para una patente.
  • Los derechos de autor: protegen las obras creativas y artísticas, tales como los textos literarios, las composiciones musicales y las transmisiones contra la copia no autorizada y otros usos.
  • Las marcas comerciales: son signos distintivos que identifican marcas de productos o servicios. Pueden estar compuestos por componentes de dos o tres dimensiones, como letras, números, palabras, formas, logotipos o imágenes, o incluso sonidos.
  • Los diseños y modelos: protegen la apariencia visual de un producto, es decir, su forma, contornos o color.

 

Si quieres patentar una idea, es conveniente que realices una investigación que permita identificar si es o no patentable y qué opciones existen para proteger la propiedad intelectual de su autor.