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5 Aspectos Clave para el éxito de métodos “Agile”

La “agilidad” es un conjunto de principios y prácticas que crean un cambio profundo, y movilizan a las organizaciones (y a todas las personas que las integran) para superar obstáculos, aprender continuamente, adaptarse y desarrollar nuevas capacidades para prosperar en entornos volátiles, complejos, competitivos y desafiantes donde no hay respuestas fáciles. La gestión de proyectos ágiles ha recibido una atención extraordinaria en los últimos años, como resultado de la necesidad de flexibilidad e innovación constante. Nuestro entorno de trabajo está lleno de desafíos, la información es incierta y compleja, por lo que necesitamos un conjunto de mejores prácticas para hacer frente a esta nueva situación. Aquí nos permitimos aconsejaros 5 aspectos clave a tener en cuenta:

1. Empiece a usar “agile” con el proyecto correcto

La implementación exitosa de estos métodos realmente requiere seleccionar los proyectos correctos para comenzar. Si nos equivocamos, o tratamos de aplicar metodologías ágiles a proyectos claramente predictivos (donde tenemos compromisos de tiempo de entrega, restricciones de coste máximo, entregables 100% definidos),  no obtendremos buenos resultados, ya que perderemos la capacidad de predicción y control, y ponemos en peligro ese compromiso contractual. En cambio, los proyectos experimentales, internos, donde tenemos un alcance menos definido, o altamente cambiante, y no hay compromisos pre-establecidos, proporcionan un entorno ideal para la aplicación de metodologías ágiles, que tratarán de extraer el máximo valor al tiempo invertido por un equipo autogestionado.

2. La estimación del esfuerzo es clave

Uno de los problemas más comunes al implementar metodologías ágiles es creer que ya no es necesario realizar estimaciones. Aunque, efectivamente, no es necesario hacer una estimación de todo el proyecto (y podemos centrarnos en las tareas del próximo sprint), es importante estimar de manera realista los esfuerzos necesarios para las tareas. Si una tarea no se ha completado al final de un sprint o una tarea se muestra constantemente como "en curso" en un proyecto Kanban, es muy probable que hayamos cometido un error en nuestra estimación que debería corregirse, la tarea debería ser desglosada en partes más manejables y nuestros compromisos deberían revisarse.

3. Mida la velocidad del equipo

La velocidad es una medida de la cantidad de trabajo que un equipo puede abordar durante un solo Sprint, y es una de las métricas clave en desarrollos ágiles. La velocidad se calcula al final del Sprint, mediante la suma de los puntos de todas las historias de usuario completadas. Al igual que sucedía con el esfuerzo, para poder tener éxito en un entorno ágil, debemos tener una medida de esta velocidad, ni que sea aproximada.

4. No olvide la Calidad

Aumentar las velocidades de entrega, mejorar nuestro producto a cada sprint, o tener un equipo autogestionado, no significa dejar de lado la Calidad. Es muy importante entregar productos rápidamente en metodologías ágiles, pero esos productos también deberán funcionar… No deje la calidad hasta el final, e incorpore aspectos de validación, revisión y medición en todos los entregables y productos que genere durante el proyecto desde el principio.

5. Gestione expectativas

Hay organizaciones que se embarcan en el camino “ágil” porqué creen que todos sus problemas se resolverán, como por arte de magia. Ya no habrá que planear ni documentar, y por tanto el equipo irá generando producto con valor máximo en mínimo tiempo… Las metodologías ágiles se adaptan muy bien a entornos cambiantes, pero no son la solución a todos los problemas, e implican cambios de procesos y en el fondo cambios culturales. Gestionar las expectativas de los equipos, clientes y directivos es importante para una implementación exitosa.