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¿Qué efectos tiene la comunicación unidireccional en la gestión?

comunicacion unidireccional

¿Te has puesto a pensar cuáles podrían ser los efectos de implementar un modelo de comunicación unidireccional en la gestión corporativa? ¿Qué tanto perderíamos (o ganaríamos) privilegiando sólo las fuentes de los mensajes corporativos?

Lo que vamos a contarte a continuación quizá no te parezca del todo nuevo, pero es necesario hacerlo si queremos avanzar hacia modelos de interacción e integración al interior de las empresas. ¡No dejes de leerlo!

 

Comunicación unidireccional y comunicación bidireccional

La comunicación es un proceso abierto, plural y que privilegia el intercambio de ideas, conocimientos, opiniones, puntos de vista, experiencias, mensajes (explícitos e implícitos) y hasta emociones. Esa es su naturaleza y en eso radica su principal riqueza.

Esto significa que en el momento de comunicarnos con alguien estamos reconociendo, de forma indirecta, el rol activo de la otra persona, y que el proceso como tal tiene un carácter bidireccional, es decir, de ida y vuelta.

En el terreno empresarial, la comunicación supone un intercambio directo, dinámico y participativo entre las distintas dependencias, áreas, niveles o jerarquías, algo que se logra a través de canales previamente determinados y a los cuales pueden acceder todos los integrantes de una empresa.

Sin embargo, en algunas organizaciones y compañías este principio aún no se cumple. Por el contrario, lo que predomina es un modelo de comunicación unidireccional, o lo que es lo mismo, cabezas de grupo que dan órdenes y una masa de empleados que se imitan a acatarlas sin que exista réplica.

 

Impacto de la comunicación unidireccional en una empresa

No se trata de echar por tierra el modelo de comunicación unidireccional, el cual tiene una serie de ventajas en determinados contextos, por ejemplo cuando se trabaja por objetivos y con plazos de entrega cortos, siendo los resultados lo más importante.

No obstante, si se trata de buscar una mayor integración y procesos más dinámicos, eficaces y participativos, el modelo bidireccional es el idóneo. El unidireccional, por el contrario, puede provocar efectos como los siguientes:

  • Falta de compromiso de los trabajadores, que sienten que sus puntos de vista y sus opiniones sobre la actividad que realizan no es tenida en cuenta por parte de los superiores o jefes directos.
  • Desmotivación y desánimo de quienes están en los niveles inferiores de la pirámide corporativa al predominar la sensación generalizada de que los jefes pertenecen a una realidad completamente ajena a la del resto de la empresa. Vamos, lo contrario a la motivación permanente.
  • Proliferación de canales informales de comunicación que pueden ser un obstáculo para la ejecución de las acciones. La solución en este caso pasa por reforzar los canales formales y reconocidos.
  • Desconocimiento del talento y de las habilidades más destacadas de los grupos de trabajo, pues la directiva no se interesa en conocer quiénes son los integrantes de los mismos ni si podrían rendir más en otras labores.

 

Concluyendo: si bien la comunicación unidireccional supone ventajas para momentos específicos, en general lo recomendable es apostar por un proceso bidireccional en el que sean tenidos en cuenta diversos puntos de vista y se sustente en elementos como el diálogo, la interacción y el predominio del interés corporativo.