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Gestión patrimonial: ejemplos y características

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¿Quieres conocer ejemplos prácticos de la gestión patrimonial de una empresa, así como sus características más notorias? ¡Este post es justo para ti!

 

Gestión patrimonial, ¿de qué hablamos exactamente?

La gestión patrimonial es otra de las áreas estratégicas de cualquier empresa. De ella dependen, en gran medida, las proyecciones que puedas hacer de cara al futuro a corto, medio o largo plazo de tu negocio.

Cabe recordar que hablamos del manejo de bienes, derechos y obligaciones que tiene una empresa con sí misma y con terceros agentes que de una u otra manera se relacionan con la actividad principal de la misma.

De ahí que resulte tan ilustrativa la expresión «patrimonio empresarial», un término que se suele usar para referirse a aquello que es exclusividad de una compañía y que sirve para definirla como lo que es.

 

¿Qué otras áreas y competencias supone la gestión patrimonial?

Como decíamos antes, la gestión patrimonial es una labor que abarca conocimientos de diversas áreas y disciplinas. Si bien es cierto que casi todas ellas se relacionan con la gestión de empresas, no es el único enfoque del que se alimenta.

La gestión del patrimonio, al margen de las peculiaridades de cada caso, tiene vínculo directo con la asesoría de inversiones e incorpora temáticas como la gestión financiera, la gestión de carteras y el manejo de ciertos servicios financieros globales, sobre todo si hablamos de compañías de alcance internacional.

Por ejemplo, existen grandes marcas como HNWI (Hight Net Worth Individuals) que destinan cuantiosos recursos para su tarea de gestión patrimonial, contratando a una persona experta en banca minorista, planificación patrimonial, los recursos legales y fiscales y las dinámicas y ciclos de la inversión.

Los profesionales que se encargan de ello pueden hacerlo de manera independiente o estar certificados por alguna de las asociaciones en la materia, como por ejemplo la CFA, en Estados Unidos, o la EFPA, en Europa.

 

¿Qué futuro le espera a la gestión patrimonial?

La gestión patrimonial nace de la necesidad de realizar una evaluación eficaz de todo aquello que forma parte de una empresa, incluidos los bienes inmateriales (como por ejemplo los valores corporativos) que también le otorgan identidad.

Sin embargo, para nadie es un secreto que las nuevas tecnologías están cambiando el mundo en el que vivimos y que es preciso adaptarnos a ellas si queremos sobrevivir a las dinámicas, cada vez más cambiantes, de los mercados.

La gestión patrimonial no escapa a ello. De hecho, su concepto ha sufrido importantes modificaciones si tenemos en cuenta que una buena parte de los bienes y activos corporativos tradicionales ya no se manejan en el plano físico. Pero no sólo eso: además de que su gestión se ha trasladado al mundo virtual y se realiza a través de herramientas, los bienes en sí mismos son virtuales.

 

¿Qué empresas sobrevivirán: las que se resisten al cambio e insisten en un modelo de gestión patrimonial tradicional o, por el contrario, aquellas que se trasladen del todo al terreno virtual? Es difícil anticiparlo; quizá lo único cierto es que ahora mismo, en el año 2018, las más exitosas son las que encuentran el equilibrio entre los dos modelos.