Tendencias & Innovación

¿Financio mi proyecto con deuda corporativa o con Project Finance?

En la reciente avalancha de inversiones en energía renovable que han surgido a raíz de la última subasta en España, sorprende ver que mientras que muchas de ellas se han financiado mediante Project Finance, hay otras que no han sido financiadas específicamente, sino que las inversiones se han acometido usando líneas corporativas. ¿Qué hace a las compañías elegir una u otra opción?

El Project Finance es una modalidad de financiación ampliamente utilizada para financiar grandes proyectos sin recurso al accionista que se basa en la generación futura de flujos de caja por el mismo proyecto. Se utiliza principalmente para limitar el riesgo de ejecución: si no hay recurso al accionista, éste no puede ser requerido al pago de la deuda en caso de que el proyecto no la repague.

La financiación de proyecto es elegida por muchas pequeñas compañías porque no tienen otra opción: su balance no les permite garantizar grandes inversiones, por lo que su única alternativa es una financiación sin recurso de terceros para acometer grandes proyectos. En cambio, los grandes grupos disponen de un gran balance y amplias líneas corporativas disponibles para financiar estos grandes proyectos y pueden elegir esa opción.

Por otro lado, el Project Finance supone una disciplina adicional que algunas empresas con estructuras pequeñas y menores controles eligen para no cometer errores. En este tipo de financiaciones, los bancos requieren un elevado número de asesores que ayudan a detectar a tiempo equivocaciones en la ingeniería o en los contratos. Las grandes empresas suelen tener extensos equipos dedicados con lo que pueden considerar los controles adicionales menos necesarios.

El último punto a tener en cuenta es el coste y tiempo de transacción. Las líneas corporativas suelen ser más baratas y además no requieren gastar la gran cantidad de tiempo y dinero que suele requerir estructurar una financiación de proyecto, proporcionando una alternativa económica y ágil que, pese a las mencionadas ventajas del Project Finance, les hace ser elegidas en ocasiones por las grandes compañías para financiar un proyecto como los recientes de energía renovable.