Tendencias & Innovación

Estructuras matriciales en departamentos financieros

En corporaciones empresariales cada vez más complejas, es fundamental buscar soluciones para mejorar la eficiencia de la organización. Una de las más comunes es la estructura matricial, que es bastante habitual aplicar en departamentos financieros.

Una estructura matricial dispone de dos o más dimensiones, habitualmente una funcional (en nuestro caso la financiera) y otra de mercado, cliente o producto.

Por ejemplo, si se abre una sede en otra geografía, bajo el director de país se incorpora un director financiero de país que depende jerárquicamente del director de país pero también funcionalmente del director financiero corporativo. 

En ocasiones, la estructura se puede complicar incorporando dimensiones adicionales: por ejemplo si hay subfunciones financieras como tesorería o fiscal. Cuando se establecen segundas posiciones en los departamentos financieros en central o corporativo se generan nuevas complejidades en la cadena de mando sofisticando aún más la organización matricial.

La principal ventaja que tiene implantar una estructura matricial para un departamento financiero es que favorece la autonomía de los equipos con un foco multidisciplinar en el producto, cliente o mercado, sin perder el control y benchmarch corportativo. Es relevante también el establecimiento de un sentimiento de propiedad a los equipos.

No obstante, tiene inconvenientes o riesgos inherentes a la complejidad de las dobles cadenas de mando y al potencial sobredimensionamiento de mandos y de costes. Las estructuras matriciales son, en cualquier caso, una alternativa a considerar para mejorar la eficiencia organizacional en estructuras complejas.